Hola a todos. Ayer fui invitado a asistir a un taller literario de esos que tienen profesor. Fue nada más y nada menos que en Getafe, en el Centro de Poesía José Hierro. En los jardines del lugar encontré la sandalia que perdió Cristo.
El lugar (eso es lo que tienen los talleres literarios serios) era perfecto. Buena iluminación, espacio, sillas cómodas, mesas amplias, una buena biblioteca que poder consultar... Se supone que empezaba a las cinco, pero allí no se leyó ni una línea hasta casi las seis. Me consuela pensar que también en otros sitios son unos impresentables (es lo que tiene el ARTE). Al fin empezó la sesión, que básicamente consistió en leer cuentos y ejercicios que los participantes trajeron.
Nada muy allá, verdad? La diferencia radica en la presencia del PROFESOR. Creo que se llamaba Miguel Ángel Martín (o eso pone en la web). El caso es que su objetivo era el de generar DEBATE con preguntas a la gente, para que fuesen más allá del 'está bien'. Y funcionaba, vaya si funcionaba. Si veía que el debate no iba mucho más allá, indicaba los fallos de los cuentos.
Aprendí muchísimo en aquellas cuatro horas.
Empezó leyendo él mismo un poema (titulado 'Desde el fondo del pozo') que trataba de un tipo que se metía en una cueva, y allí encontraba una mezcla de soledad y triste paz. Muy curiosa. Surgió la pregunta de cómo se deben afrontar los libros de poesía, si había que leerlos sueltos o seguidos... Tras opinar un poco todo el mundo (que todos opinábamos más o menos igual) llegamos a la conclusión de que hay que leer las antologías como más te gusten, y los libros del autor de seguido. Aunque todo depende mucho del lector, claro está.
Después se atrevió Adolfo, con un relato que le premiaron allá por el 96 titulado Soledad. Un relato alucinante, en el que se contaba que una pareja de viejecitos se veían a menudo pero nada había surgido. Hasta que sucede. Pero lo mejor del relato es que tenía una segunda lectura personificando la propia Soledad en el personaje Soledad. Y es que un relato es mejor si tiene más de una lectura.
Después se atrevió Esther, con su relato Lung, una leyenda de Dragones y muchachas que se follan a dragones. Una buena idea, aunque le fallasen ciertos elementos que señalaron tanto el profesor como los asistentes. Lo destacable de la crítica fue que hay que tener cuidado con la elección de los nombres del relato.
Ejemplo: Este cuento trataba de un dragón, que vivía en Shandong, llamado Lung, que se enamora de Zang. ¿Comprendeisng?
Otro consejo es que no se usen frases hechas, como 'llorar amargamente', 'un suceso repentino' y cosas por el estilo
Y por último, tenemos que tratar de evitar los adjetivos obvios. 'Bebió ávidamente el agua refrescante'.
En el siguiente cuento, 'Perder la cabeza', leído por una alegre asistente de cuyo nombre no logro acordarme, una Alicia Carrol pierde 'literalmente' la cabeza y va alegremente a buscarla a objetos perdidos... Un juego de palabras llevado al extremo con mucha habilidad, y que resultó un cuento muy agradable de escuchar. Sin embargo este tampoco escapó de la crítica a la sonoridad, porque contenía ripios como el 'departamento del ayuntamiento' o '[..] cualquier nombre. El hombre [..].
OJO A LA SONORIDAD DE TU CUENTO, amigo.
En el siguiente cuento, leído por una envalentonada Laura, se titulaba 'Mutismo Selectivo'. En el cuento había dos historias, la de un espectador que se enamora de una concertista de Chelo, y las de la propia concertista, que padece de 'Mutismo Selectivo'. Más comentarios críticos y constructivos:
No se deben saltar trozos de la historia a la ligera, por tener prisa por contar el final...
No es aconsejable cambiar de narrador en un cuento más o menos breve.
Para describir detalles, es mejor utilizar un vocabulario preciso y específico del ámbito que estás tratando. Por ejemplo es mejor decir 'la faja' que 'la parte lateral' ¿Entendéis? Un lector no aficionado comprenderá que es una parte del chelo, y un enteradillo pensará que es un cuento bien documentado.
Después empecé a dejar que el cansancio de todo el día (me había levantado pronto) me venciera y dejé de tomar notas precisas sobre los comentarios y reflexiones que hacíamos, pero de verdad, resultó interesantísimo. Se siguieron leyendo un montón de cuentos, buenísimos todos y con unos tonos increíbles. Los voy a enumerar, porque de verdad me parecieron muy buenos todos.
'MGF', de Teresa, con un tono gélido...
'Es peor trabajar', una historia de boxeadores por Paco
'La leyenda del Fauno' por un impersonal ... ¿Cómo se llamaba?
'Cuerpos translúcidos', un relato surrealista muy onírico por Lourdes, que trataba la posibilidad de que la carne fuera transparente...
'En el estanque', dulce cuento por Carmen.
'Testificación' un poema de amor de un hierático y misterioso Tony.
La cosa siguió después... Fantásticos todos, de verdad. Me alegro de haber ido.
DaniLac